Estimada Naty Lolita:
Aunque no alcancé a tener el placer de conocerla, le deseo mucha suerte en la decisión que está tomando, con la gran esperanza que, luego de un tiempo de reflexión, recapacite y se digne a volver a honrarnos con su generosa y destacada compañía.
En todo caso, le recomiendo no alejarse de sus amigos incondicionales que, sin duda, estarán dispuestos a apoyarla reservadamente ante cualquier necesidad que pudiera aparecer mientras dura su retiro que, como señalé, espero sea breve.
Cariños para usted y su bebé.
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